Cómo eliminar el Pulgón

El Pulgón tiene un cuerpo con forma de globo, pequeño y blando, y su tamaño oscila entre 1-10 milímetros

El pulgón es una plaga bastante popular en las plantas de exterior, aunque por suerte es fácilmente detectable y no resulta muy problemático a la hora de combatirla. Conozcamos un poco mejor a estos bichejos de mal agüero… Este insecto tiene un cuerpo con forma de globo, pequeño y blando, y su tamaño oscila entre 1-10 milímetros.

Aunque hay varias especies de pulgones, los que verás en tu cultivo de marihuana serán de color amarillo, verde o negro, con patas largas y finas, dos antenas, y abdomen en forma de pera. Al ser insectos chupadores, los verás absorbiendo los jugos de la planta con su pico articulado que clavará en la planta. Son fáciles de localizar, ya que forma grandes colonias, que pueden ser de diferentes tamaños y colores (verdes, amarillos, negros). Algunas especies llegan incluso a desarrollar un par de alas, que les sirven para desplazarse de planta a planta.

El Pulgón
El Pulgón

Esta plaga se expande por reproducción. Los pulgones se reproducen mediante la puesta de huevos y de forma asexual (las propias hembras sin fecundar empiezan a parir pequeños pulgones con forma de adulto). Su elevada capacidad de reproducción hace que en periodos muy cortos de tiempo las plantas se llenen de pulgones.

Normalmente permanecen en la misma planta en la que nacen, pero después de unas generaciones al pulgón le crecen unas alas que les van a servir para migrar entre plantas y aumentar su hábitat.

Lo más habitual es que puedas localizarlos en las partes jóvenes de la planta, búscalos en las puntas más jóvenes de las ramas.

Daños causados

Uno de los problemas de esta plaga, es que los pulgones segregan un líquido mediante dos sifones alojados en su abdomen. Este líquido, pegajoso y bastante azucarado, se impregna en la superficie de la planta, lo que impide el desarrollo normal de la misma y atrae a otros insectos como las hormigas, o incluso hongos.

Pulgones
Pulgones

La relación que tienen con las hormigas es bastante curiosa: a las hormigas, les gusta la sustancia pegajosa que saca el pulgón, por lo que cuidan a los pulgones e incluso los llevan de una hoja a otra para proporcionarles alimento.

Pulgones y hormigas
Pulgones y hormigas

Con todo esto, la planta puede acabar deformada y se vuelve cada vez más débil, en tanto que proporciona alimento a esta plaga. La forma peculiar que tiene el pulgón de alimentarse hace que no se aprecien daños visible en la planta (no rasgan las células, sino que las taladran con su filamento bucal y los síntomas aparecen después de avanzada la plaga).

1- Deformación de hojas. Se amarillean, arrugan y secan.

2- Transmiten enfermedades víricas debido a sus desplazamientos de unas plantas a otras.

3- Producción de hongos. Porque aparecen sobre la superficie foliar una capa pegajosa que crea el pulgón y facilita la aparición de los hongos y virus.

La mejor forma de detectarlos es visualmente, mirando las ramas más jóvenes y el envés de las hojas.

Prevenir mejor que curar 

La prevención del pulgón es bastante sencilla. Tanto como añadir a cada una de tus macetas un diente de ajo, ya que este olor no lo soportan.

Rociar la planta con aceite de neem es también muy efectivo.

Tengo pulgones en mi cultivo, ¿Qué hago? 

Ante todo, tranquilidad. Esta es una de las plagas que se eliminan con mayor facilidad, por lo que no deberías tener mayores problemas con ella.

Para acabar con ellos, podemos utilizar alguno de estos productos:

– Aceite de neem

– Rotenona

– Compo antipulgón

Deberás rociar la planta de la mejor forma posible, intentando que se cubran especialmente los troncos de las ramas y el envés de las hojas. En exterior, recomendamos realizar el tratamiento en las primeras horas de la mañana o la última etapa de la tarde, de forma que el producto esté más tiempo en contacto con la planta y sea mucho más efectivo.

Algunos remedios caseros

  1. Pulverización de ajo

– Machaca 150 gramos de ajo.

– Disuelve 100 gramos de jabón en 10 litros de agua.

– Mezcla y filtra.

– Aplica sobre las plantas.

  1. Pulverización de ortigas

– Macera un buen manojo de ortigas durante un día.

– Filtra el agua de la maceración.

– Aplica sobre las plantas.

  1. Pulverización de tabaco

– Saca el tabaco que tengas de colillas o del propio cigarrillo.

– Échalo en un tarro de 2 litros con agua.

– Déjalo reposar 24 horas.

– Aplica sobre las plantas.

Nota: Si tienes la posibilidad de conseguir unas cuantas mariquitas, este insecto es el enemigo natural del pulgón, y de esta forma tendrás tu zona limpia de ellos.

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