Un viaje a Granada

Los verdes aires del Sur

Hola de nuevo amigas y amigos de esta verde Mar de interminables travesías llenas de los mejores humos…

Quiso la desgracia que la pérdida de un ser querido me llevara estos pasados días a esa bella tierra de Andalucía, a Granada, el último bastión de la cultura árabe. Una cultura llena de luz y colores, de agua y de plantas, de alegría y de una belleza inconmensurable…

Muchas veces me pregunto qué hubiera pasado si don Henry, el de Trastámara, no hubiese matado a don Pedro I, rey legítimo, llamado el Cruel por los cristianos y por los árabes y judíos Cadí y Amigo, porque era amigo de las tres culturas, admiraba lo bueno de cada una de ellas y pensaba que las tres harían de su reino invencible. ¡Imaginaos! Si con la Iglesia católica y el puritanismo que arrastraba y amordazaba al reino dominamos el mundo durante casi 4 siglos, con él y las tres religiones, ¿a dónde hubiéramos llegado?  Es un misterio.

De momento, seguro que no tendríamos tantos problemas: el cultivo de #marihuana sería legal y quienes quisiésemos podríamos cultivar unas cuantas plantas para nuestro consumo sin ningún tipo de problemas. Pero dejémonos de historia y vamos con lo que interesa.

Granada, crisol de culturas

En Granada conviven distintas culturas, se mueven sin problemas el flamenco y el reagge, los puestos ambulantes, los malabaristas, los turistas y los vendedores de loterías –yo compré algún qué otro décimo, jeje-.

Y como no, también es un referente en el cultivo de la #marihuana. La sierra granadina huele a azahar, a brezo salvaje… y a maría. En algunos valles de la Alpujarra sientes que estás en las montañas del Atlas pues aspiras el aroma de maría que se extiende por ellos y, aunque para la gente normal -léase turistas- pase desapercibido, a los que conocemos esas montañas y hemos tenido la suerte de estar en ellas ese ambiente nos llena de magia.

Bien sabido de todos es que Granada es en la actualidad uno de los mayores  productores de #cannabis nacional. La semana pasada este blog posteó un interesante artículo sobre ello. Pero como os decía antes, no solo nos han comido la tostada el ese aspecto, también en otros muchos. En relación con el  #cannabis, el comercio turístico de La Alpujarra y otros de los bellos valles y montañas de esta tierra, ha encontrado un filón en el sector de las infusiones aromáticas y de los tés a base de hojas y cogollos de cáñamo. Curiosamente en el pueblo de Pampaneira, en uno de los varios bares que jalonan sus empinadas callejuelas, por las que corre el agua, encontré infusiones de cáñamo, a granel y en bolsitas listas para preparar infusiones. Otra señal más de que cada día este mundo tiene más salidas comerciales. Entre nosotros, cuando entré en el local las estanterías estaban llenas de estas infusiones, y en el tiempo que compré estos dos envases, los pagué y me di la vuelta para fotografiar los estantes, habían desaparecido casi todas (foto …) Según me comentaron, el turismo arrasa con dichas infusiones, mayoritariamente los británicos.

Una de las dos infusiones viene a granel, y en su etiqueta pone que su proporción de THC es del 0%. Son cincuenta gramos de cogollos de cáñamo y semillas y su precio es de 4.50 euros. La otra viene en bolsitas y su precio es de 7 euros para 40 gramos en 20 bolsitas. En este caso no  hay información sobre si tiene o no alguna cantidad de THC, lo que si os puedo asegurar es que relaja…

Al Sur del #cannabis

Y como los asuntos familiares en cuestión de herencia no me gustan nada, me dediqué a lo mío: perderme por las calles de Granada y pulsar el ambientillo cannábico de la city.

Por supuesto no deje de visitar los ‘grows‘ cercanos a mi residencia allí, en Cullár Vega. Curiosamente, muy cerca de allí, a 500 metros, se encuentra uno de reciente apertura -se inauguró hace un año más o menos-: Secret Garden. Un local pequeño cuyo propietario me atendió amablemente y entablamos conversación mientras daba servicio al resto de los clientes. Por cierto, en la hora y media que estuve allí no dejó de atender y vender. Aquí en el Norte no estamos acostumbrados a ese ritmo… Hablamos sobre todo de #Magnum y de su cultivo. Se mostró un apasionado de esta variedad, y cuando le comenté que había cultivado muchas cosechas en interior y le enseñé unas fotos, ya no hablamos de otra cosa.

Este ‘grow’ me causó una grata impresión y siguiendo las indicaciones del propietario al día siguiente visité Flower Power, el principal ‘grow’ de la provincia, situado en el cercano pueblo de la Armilla. Flower Power tiene varias tiendas repartidas en la provincia. Allí me atendió Javier, uno de los encargados, que desde el primer momento estuvo atento a mis comentarios y preguntas, mientras fumábamos algún que otro peta de yerba local. También procuró que no me faltara en toda mi estancia, cosa que le agradezco sobremanera, jaja… No me conocía de nada, solo de nombre y por las fotos de Twitter, así que juzgad vosotros. Charlamos largo y tendido, sobre genéticas, sobre actualidad local, sobre los muchos controles antidroga que se montan sin previo aviso y a cualquier hora, y sobre precios, semillas más vendidas, etc. Cuando quise darme cuenta había pasado toda la tarde.

Y si flipé en el anterior ‘grow‘, en este aluciné: ¡un vender sin fin! Lo mismo una señora con abrigo de pieles que carga en su BMW de lujo sacos de coco junto a la sillita del niño (que por cierto estaba dentro sentado), que un agricultor con mono azul que carga varias cosas en su furgoneta junto a los aperos de labranza…Nunca hasta ese día había estado en un ‘grow‘ donde hubiese cola para ser atendido (y cuando digo cola no me refiero a una o dos personas).

También Granada nos ha comido la tostada al resto del país con la comercialización de productos relacionados con el cultivo de la #marihuana, los precios están casi a la mitad que aquí en Cantabria, y no solo de abonos…De todo, luminarias, lámparas, indoors…

Particularmente mi opinión es que practican una política de ‘muchos pocos hacen uno grande’, o se trata de una guerra comercial por el poder del sector en la provincia… No sé mucho de precios de abonos o sustratos pues uso los míos ecológicos pero sí del resto, como las lámparas, y una HPS que aquí me cuesta 48 euros allí costaba 27 euros. Me tomé la molestia de preguntar específicamente su precio en unos cuantos ‘grows‘ más (hay más o menos 40 en toda la provincia, de los que la mayor parte están en la capital o alrededores) y la máxima diferencia que encontré fue de 0,40 euros. No digo más…

Y bueno que me enrollo como las persianas, y además, ¡es la hora de fumarme un buen Boong de #Syrup a vuestra salud!.

Por Adryc Manëllson. @Apez140

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