La conservación y el curado de la marihuana

En este post hablamos de la conservación y el curado de la marihuana, fase posterior al secado que hemos realizado a nuestra marihuana, donde hemos conseguido que los cogollos estén ya secos. Esta etapa la realizaremos durante los próximos meses, la media está en dos, y de esta forma la disfrutaremos con los mejores sabores que nos ofrece nuestra variedad.

Marihuana en conservación

Hoy en nuestro blog de Buddha Seeds comentaremos que la conservación y curado de la marihuana, se realiza en tres lugares: Depositándola en botes herméticos de cristal, botes al vacío, y también en cajas de madera (las de cedro resultan muy adecuadas para este tipo de procesos de curado y almacenado).  Tenemos que tener en cuenta que para poder conservarla y curarla tiene que estar secada correctamente antes de ponerla a curar. Una de las formas más rápidas para averiguarlo es comprobando que las ramas se parten, crujiendo,  con facilidad.

Hay que tener en cuenta que no sirve únicamente con depositar nuestros cogollos en los botes de cristal, vidrio o madera, ya que hay que estar atento a que no se produzca una putrefacción de los cogollos. Para ello, tenemos que abrir los botes al menos una vez al día y dejarlos durante una hora. Los mejores lugares para guardar los botes o las cajas de madera son lugares frescos y oscuros, de este modo se habrá hecho una buena conservación y curado de la marihuana.

El método que no falla para comprobar si nuestra marihuana no se está conservando bien es que los cogollos estén blandos, sobre todo, que el lugar de secado huela a cerrado, es decir a humedad.  Si una de estas características la detectas tienes que extraer los cogollos y volver a secarlos otra vez.

Uno de los medios donde mejor se conservan todas las propiedades de las plantas es en los botes de cristal o vidrio, ya que las cajas de madera pueden estar lacadas o estar barnizadas que contaminan nuestra producción. Recomendamos guardar y etiquetar con el nombre de la variedad, fecha de recogida, tiempo de secado y tiempo de curado. Un buen curado suele durar entorno a los dos meses.

Existen otras dos formas de conservar la marihuana, aunque son las que menos aconsejamos, pero sirven de todos modos. Una de ellas es envasar los cogollos al vacío o bien en bolsas (atención con usar bolsas de plástico de alimentación para consumo humano), que se puede llegar a guardar en la nevera o incluso en el congelador, llegando a permanecer sin estropearse o perder propiedades durante un largo período de tiempo.  De este modo, nos bastará con sacar, por ejemplo,  durante una noche la bolsa del congelador y dejarla descongelar antes de irnos a dormir.  Y de esta manera la tendremos disponible para consumirla al día siguiente. Esta es una de las formas de conservación más usada en países nórdicos.

La última forma de conservar marihuana es utilizar tuppers de conservación al vacío, estos constan de una válvula mediante la cual se va extrayendo el aire que hay en su interior. Al terminar de extraer el aire, tapamos la válvula y ya está listo para ser guardado. Con esta modalidad de los tuppers podemos disponer las ramas con los cogollos más vistosos dentro de los mismos. Será conveniente que si lo abrimos, dejemos que se aireen un poco antes de consumir nuestros cogollos.

Es muy importante tener en cuenta que no hay que intentar acelerar los ciclos naturales y que seamos pacientes dando un secado lento y un curado correcto.

Mucho cuidado si dejamos que se nos cuele alguna rama o cogollo con agentes patógenos o esporas de las mismas, ya que nos contaminará nuestra cosecha. Con un poco de mala suerte, perderemos esa caja o ese bote, ya que se extenderá rápido debido a la oscuridad y humedad. Así que revisemos nuestras ramas y no una vez, sino varias a lo largo de todo el secado (antes de la conservación y curado).

En ocasiones y debido al tipo de clima que tengamos, se puede dar el caso de que los cogollos se sequen tanto, que al triturarlos con un grinder se hagan casi polvo y notamos cómo han perdido parte de ese aroma que le caracteriza. No se trata de algo inusual, por ello, debemos humedecer un poco el ambiente donde podremos comprobar cómo recupera parte de ese aroma.

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