Recuerdos de Irlanda, y del cannabis

Pasó el frío y lluvioso invierno… Llegó la primavera

Ando dando vueltas por mi puente, la pipa en mi mano humea. Mientras, la mirada perdida en el horizonte, dejo volar mi mente en busca de inspiración. Estoy preparando unas colaboraciones, y los malditos plazos que los hombre nos marcamos, me aprietan… Pero esta no llega, bueno si lo hace, más no en el rumbo que yo deseaba. Fumo de mi pipa, exhalo su blanco humo y, #Syrup me trae otro tipo de inspiración, en mí, alienta viejos recuerdos, y de pronto, me hallo en la vieja Irlanda, entre los fríos muros del colegio atrapado. Más no todo es malo, también los trae alegres… Allí vamos.

Pipa de @Apez140
Pipa de @Apez140

Pasaron las navidades, retomada la rutina escolar los días se convirtieron en semanas, y en meses…

Pasó febrero, los días comenzaron a ser más largos, los campos dejaron de estar vestidos de escarcha, y menos lluviosos. Yo todas las tarde salía después de clase, una vez recogida la merienda, y me perdía por los campos y caminos que surcaban Cork. En aquella época eran solitarios, rara vez con alguien te cruzabas, y el viento disipaba rápidamente el olor de los petas que fumaba. Una inestimable ayuda en mi tránsito…

Y fue durante uno de esos paseos se me ocurrió una cosa curiosa, a la que en su momento no presté atención, pero al pasar el tiempo me ayudó a comprender mejor la vida, y sus miserias.

Os cuento:

Iba yo tranquilamente paseando por un camino en la ribera del río Lee, un camino solitario bordeado de frondosos árboles. El rumor de la corriente y del viento distraían mis pensamientos, que volaban lejanos, cuándo, de repente una mano tocó mi hombro y me detuvo. Sorprendido me di la vuelta y me encontré con un compañero de colegio mayor que yo.

– ¿Que quieres...?- Le espeté sin contemplaciones. Cómo os he comentado alguna vez era un solitario, y no aceptaba ninguna relación con mis compañeros de desgracia, salvo la académica. En los recreos y ratos de libertad iba a mi aire, y no quería compañía durante ellos. Bien lo sabían algunos…

Tranquilo – me dijo- tan solo iba paseando y al doblar un recodo te he visto, y también olido, jajaja..

– En mi país solo fuman Ganja los santones, o aquellos que se buscan en las profundidades del espíritu.

– También los intocables y otras castas…¿ Qué clase de hombre eres tú, de qué clase de ellos eres…?

– ¿De qué clase soy, no te entiendo…?- le contesté más sorprendido aún ¿De qué va este pensé? Se la está buscando, jaja… Ahora que lo recuerdo me río, pero estuve a punto de meterme en un buen lío.

Explícame de que vas tú, pues no creo que te interesen mis asuntos, y mucho menos si fumo o no.

Se quedó un poco cortado, pero era un chaval acostumbrado a mandar, era hindú, y no precisamente pobre…

Me contestó amablemente, diciéndome que no quería molestar, y que solo era curiosidad, siempre me veía solo, y al verme fumar ganja pensaba que era una especie de místico o similar…

Jaja… ¿Místico…? Respondí. Y me reí con ganas, tan solo me ayuda a evadirme, continué y a soñar con mi tierra, añadí.

Poco a poco iba comprendiendo el asunto de su pregunta.

Ilústrame, que sigo sin comprender, continué…

Magnum
Magnum

Y ¿ Qué son los intocables..?. Le pregunté con sorna, bien lo sabía, y también, qué si él hubiese sabido mi origen, que mi familia era de simples pescadores. Ni me hubiera visto siquiera, y mucho menos dignado dirigirme la palabra. Pero es una de las buenas cosas que tiene el dinero. Qué todo lo esconde, y él daba por el simple hecho de que estudiáramos en el mismo colegio, procedíamos de los mismos ambientes. Iluso.

Cuéntame algo sobre el tema, que me interesa- le anime. Aunque tan solo lo hice por ver por dónde me salía, y…

Por supuesto- contestó muy amable, y me soltó un rollo sobre el papel ritual del cáñamo en su país, India y que menciona el Átharva Veda, uno de sus libros sagrados. Que la crearon los dioses y demonios cuando batieron el océano de leche, la Tierra, para conseguir sus bienes, y que sus preparados son, o eran especialmente sagradas para el dios Shivá .

Y también me contó que se usaba en tres formas:  El Bhang  que se prepara con las hojas y es usada en bebida, y la toman los devotos de Shiva antes de visitar sus templos. La Ganja, que eran las flores secas, y el Charas que era la resina extraída.

Para cortar un poco el rollo le dije: ¿Quieres unas caladas..?

No me contestó, mirándome ofendido, jajaja… Y sin más, se dio la vuelta alejándose de mí.

Problema solucionado -pensé-, y continué mi camino.

Pero algo iba dando vueltas en mi cabeza. Nunca hasta ese momento no se me había pasado por la cabeza el tema religioso, algo sabía de su uso en el mundo árabe, pues lo había leído a Scheherezade en Las mil y una noches. Y decidí investigar sobre el tema.

Interesantes búsquedas

Al día siguiente me puse al tema, y corrí a la biblioteca del colegio, inmensa como pocas, y busqué libros sobre el tema.

Naturalmente tomaba notas, y descubrí una cosa interesante en un libro sobre los principios de la Cristiandad, desgraciadamente no recuerdo el título y era un ejemplar muy antiguo, con unas referencias al cáñamo y el uso que hacían los antiguos judíos y cristianos, que lo usaban como sacramento.

Aunque pueda ser debido a un error de traducción, la palabra hebrea cannabis es Qannabbos, y la frase en hebreo “Bosem qené” significa Caña aromática. Curioso, y en ello estaba cuando llegó mi prefecto, me cerró el libro, cogió mi cuaderno de notas, leyó un rato y me dijo:

Adrián, algunas cosas no son buenas de saber, y por cierto, la curiosidad mató al gato. ¿Me comprendes…? Cuando necesites un libro de aquí, se lo pides al padre bibliotecario.

Y me dejó plantado… Al menos no me requisó mi diario con las notas.

Es curioso como un incidente sin importancia puede derivar en una catástrofe.

Afortunadamente para mí ahí quedó el caso, y pude seguir bajando cada tres semanas a Youghal en el autobús, y poder disfrutar del río Blackwater, jajjaj… o el Aguas Negras si preferís y de su bella bahía.

Allí me encontraba con Steven que me esperaba y me llevaba a su casa, dónde me quedaba el fin de semana. Como os conté en la anterior colaboración, su padre tenía un barco pesquero de altura, vamos de esos que hacen mareas de varios días, incluso dos semanas de Mar, cosa que por aquél tiempo no era poca cosa, vamos que era de posibles.

Y los barcos de mi familia faenaban la Mar de Irlanda. Éste hizo gestiones y habló con mi padre, no solo por mí, sino por pura estrategia. Un armador que tuviera por entonces contactos en puertos extranjeros tenía ventaja sobre los demás. No os voy a dar la tabarra con el mundo de la Mar, jaja… Pero ello me facilitó muchas cosas. Os cuento, el padre de Steven quedó con mi padre en tutelarme cuando en el colegio no estuviera, y que me quedara en su casa. Iba a buscarme los viernes a las 17.30 p.m. y me dejaba a la misma hora los domingos, con lo cual mi destierro se hizo más llevadero.

Steven me enseñó sus plantas y habló sobre su cultivo por primera vez. Hacía inventos con plásticos en plan invernadero. También probaba con luz artificial en una cuadra… usaba lámparas normales junto con unas rojas que se usan para los pollos recién salidos del cascarón, que dan una luz amarillo-rojiza y calor a la vez.

En fin, mucho intento de lograr algo seguido de estrepitosos fracasos, aún no existían #Magnum, ni #Pulsar, jajaja… Y,  la mayor parte de la hierba que conseguía, y me vendía, era llegada de otros sitios.

Y también Timothy Leary, del LSD, que por entonces se tomaba en terrones de azúcar, Y me prometió que, en las vacaciones de semana santa nos iríamos a una cabaña de la costa,  allí lo probaríamos, que iba otra gente amiga suya y ellos lo traían.

Pero esa historia la próxima semana Amig@s, ya es la hora de fumar un buen Boong de #Syrup.

 A Vuestra Salud…Los Mejores Humos y, hasta pronto.

Por Adryc Manëllson. @Apez140

3 comentarios sobre “Recuerdos de Irlanda, y del cannabis

  1. Muy buena historia compañero, se me a echo corta corta. que interesante vida has debido de llevar. casi estaba en ese momento por allí por la India fumando me uno je je je. gracias por compartir estas historietas..

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