Riego de plantas de cannabis

Cuándo regar la planta de marihuana

Atención a que el sustrato esté seco para regar la planta de marihuana

El regado de las plantas de marihuana es uno de los dilemas a los que se enfrenta, siempre, la mayoría de los cultivadores principiantes, ya que se abusa de las cantidades con las que se debe regar o por el contrario se acortan los plazos de riego más de lo recomendado, causando problemas a la planta. Aunque de por sí es una planta resistente, sobre todo, en su estado de floración, en sus fases previas necesita una especial atención por su posible desprotección frente a inconvenientes naturales.

Riego de plantas de cannabis
Riego de plantas de cannabis

El error que más se comete entre todos los noveles es el exceso de agua trayendo consigo enfermedades a la planta como pudrición en la raíz siendo difícil que pueda asimilar los nutrientes, además surgen mohos como el famoso ‘botrytis’ al igual que la expansiva enfermedad del oídio. Todas estas enfermedades resultan auténticos quebraderos de cabeza para los cultivadores y, para los que se inician en el cultivo, pueden ser desastrosos.

¿Cuándo debo regar la planta de marihuana?

No existe una aplicación concreta de cuándo regar la planta de marihuana ya que dependen de muchos factores que interactúan con nuestro cultivo como la humedad, el calor, el sistema de cultivo escogido…Por ello, el mejor consejo que se puede dar para el cultivo de cuándo se debe regar la planta de marihuana es introducir uno de los dedos de la mano en el sustrato.

Si se percibe que está húmedo, es mejor esperar a comprobar al día siguiente a que el sustrato esté seco. El truco de comprobar si el sustrato está seco levantando la maceta, realmente, es más complicado entre los cannabicultores noveles porque no tienen bien asimilado la relación del peso.

Las cantidades adecuadas con las que se debe regar la planta de marihuana depende, del estado en el que se encuentre. En las primeras semanas de vida es conveniente empezar con pequeñas dosificaciones de agua, aunque la hayamos sembrado directamente en tierra madre o en una maceta de una gran capacidad. De este modo, la planta podrá asimilar mejor el agua y se evitará el encharcamiento del sustrato.

A medida que la planta vaya creciendo, deberemos ir equiparando la cantidad de agua a la capacidad de la maceta. Lo habitual por ejemplo es que a una maceta de 11 litros le apliquemos entre 1 litro y 1´5 litro.  Es recomendable que siempre con los riegos controlemos el pH, siempre con un medidor y que se use un corrector de pH más o pH menos.

Incluso es recomendable dejar reposar 24 horas antes el agua que vayamos a usar en el riego para determinar con mayor precisión el pH. Presta atención a los valores adecuados de pH para cada fase de la planta; crecimiento o floración.

Entre los cannabicultores siempre existe la discusión de si es mejor regar la planta de marihuana por las mañanas o por la noche, siempre refiriéndose a cultivos de exterior, cada uno se apoya en sus teorías. Vamos allá con lo que cada uno defiende.

Riego por la mañana: La planta utiliza los nutrientes disponibles en el riego con mayor eficacia siempre será más efectivo durante el proceso de crecimiento de la planta que se produce durante la luz del sol.  También contribuye a que el riego por la mañana se produce una mayor evaporación del agua.

Riego por la noche: Muchos argumentan el efecto lupa que se produce en las hojas de las plantas cuando se riega por la mañana, que acaban por quemar las hojas, siempre con un riego foliar, ya que con un control directo sobre el sustrato se vitaría este riesgo.

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